El riesgo de error al dar el cambio es la principal preocupación de las empresas que cobran en efectivo, según el BCE. La compañía Siteco, especializada en automatización del efectivo, advierte de su impacto acumulado en los márgenes del comercio y la hostelería.
El efectivo sigue siendo el medio de pago más aceptado en los negocios de la zona euro, pero también uno de los que más costes invisibles genera. Según la última encuesta del Banco Central Europeo sobre el uso del efectivo por las empresas, publicada en agosto y realizada a más de 8.200 compañías del comercio minorista, la restauración, la hostelería y el ocio (919 de ellas en España), el 92 % de los negocios con establecimiento físico acepta efectivo. Sin embargo, su gestión no está exenta de riesgos.
El principal, según el propio estudio, es el error humano. El 32 % de las empresas que aceptan efectivo sitúa el riesgo de equivocarse al dar el cambio como su mayor preocupación, por delante de la seguridad frente a robos (29 %) y del fraude interno (20 %).
Un impacto que se acumula
Según Siteco, compañía con 30 años de experiencia en soluciones de gestión automática del efectivo, el problema no reside en la cuantía de cada error, sino en su repetición. La empresa plantea una simulación:
Un descuadre medio de 5 euros diarios en cada una de las cuatro cajas de un establecimiento, durante 300 días de actividad, supone 6.000 euros anuales por local. En una cadena con 20 establecimientos, esa cifra alcanzaría los 120.000 euros al año.
La automatización avanza
El informe del BCE constata que cada vez más empresas están invirtiendo para reducir estos riesgos. El 38 % de los negocios que aceptan efectivo ya utiliza cajas para el tratamiento automatizado del efectivo en el punto de pago y el 37 % dispone de cajas fuertes inteligentes que cuentan, validan y controlan el dinero automáticamente.
Al mismo tiempo, el organismo advierte de que la automatización no debe convertirse en una vía para desplazar el efectivo. De las empresas que han instalado cajas de autopago, casi la mitad no acepta efectivo en ninguna de ellas, una tendencia que, según el BCE, podría limitar la libertad de elección del consumidor.
Automatizar sin renunciar al efectivo
La respuesta pasa por automatizar el efectivo en lugar de eliminarlo y la compañía señala que las máquinas de cobro automático permiten reducir la manipulación manual, entregar el cambio exacto, validar billetes y monedas y registrar cada operación en tiempo real, lo que se traduce en cierres de caja más rápidos, eliminación de descuadres y un mayor control frente al fraude interno y los robos.
Asimismo, la empresa destaca que la integración de estos equipos con los programas de gestión del punto de venta permite a los negocios disponer de información trazable sobre sus cobros en efectivo, al mismo nivel que los pagos digitales, un factor cada vez más relevante para la toma de decisiones en compañías con varios establecimientos.
Con el efectivo consolidado como medio de pago mayoritario y el pago móvil en plena expansión, Siteco considera que la gestión eficiente de ambos, apoyada en máquinas de cobro automático, se perfila como una variable estratégica para la rentabilidad del comercio y la hostelería en los próximos años.


