Con casi 200 años de historia ininterrumpida, Martina de Zuricalday Bilbao es mucho más que una pastelería es el comercio más antiguo de la villa, un símbolo vivo del saber hacer vasco y una institución que ha sabido conjugar a la perfección tradición y futuro.
Un legado que nació en 1830
Fundada en 1830 en el corazón del Casco Viejo de Bilbao, Martina de Zuricalday Bilbao ostenta el título de pastelería artesanal más antigua de Euskadi y el comercio más longevo de la villa. A lo largo de seis generaciones, esta institución familiar ha mantenido intactos los valores que la fundadora imprimió en cada receta: tradición, calidad y elaboración artesanal sin concesiones.
Su trayectoria ha sido reconocida con los más prestigiosos galardones del sector: la distinción de Ilustre de Bilbao, el Premio a la Tradición con Futuro, el Premio a la Excelencia en la categoría de Gastronomía en Bizkaia y, más recientemente, el nombramiento como Favorito de Bilbao. Un palmarés que refleja décadas de trabajo constante y una filosofía empresarial que hunde sus raíces en la autenticidad.
El ícono gastronómico de Bilbao
Si hay un producto que define a Martina de Zuricalday Bilbao, ese es sin duda el bollo de mantequilla. Desde 1830, esta pequeña joya de la repostería se elabora cada mañana siguiendo la receta artesanal secreta redactada de puño y letra por la propia Martina de Zuricalday en los albores del siglo XIX. Un proceso completamente manual, a fuego lento, que da como resultado el dulce más emblemático, típico e icónico de Bilbao.
Su descripción es sencilla, pero su impacto en el paladar, inolvidable: un bollo de leche de masa levada, redondito, tierno y esponjoso, abierto por la mitad y generosamente relleno con una suave crema de mantequilla que se funde en el paladar. Coronado con una ligera capa de azúcar que aporta ese toque crujiente tan característico, es perfecto para evocar el sabor a hogar y uno de los aromas más genuinos de Bilbao.
No es de extrañar que bilbaínos y visitantes lo conviertan en un regalo imprescindible para quienes no pueden disfrutarlo en persona. El bollo de mantequilla de Bilbao lleva casi dos siglos siendo ese sabor a infancia que permanece inalterable, y que incluso ha llegado a la mesa de la realeza española.
Tradición que crece
Actualmente, Martina de Zuricalday Bilbao cuenta con obrador propio y cuatro establecimientos artesanales distribuidos por el centro de Bilbao, en los barrios de Indautxu y Abando. Una expansión que no ha comprometido en absoluto su esencia, cada producto sigue naciendo del mismo compromiso con la elaboración artesanal y la calidad que la fundadora plasmó en sus primeras recetas.
Sus creaciones están disponibles en tamaño individual y de bocado, y pueden solicitarse bajo encargo para mesas de dulces, coffee breaks, eventos corporativos, desayunos de empresa y celebraciones privadas. Una opción diferencial para quienes buscan incorporar a sus eventos el sabor y el prestigio de la repostería artesanal bilbaína de mayor solera.

