La búsqueda del bollo de mantequilla perfecto ha llevado a un bilbaíno, criado entre los sabores más tradicionales de la ciudad, a realizar una cata de siete elaboraciones procedentes de diferentes establecimientos de pastelería artesanal en Bilbao y su entorno. Su propósito: descubrir cuáles mantienen intacta la esencia de este dulce tan ligado a la identidad local.
El bollo de mantequilla, convertido en un símbolo generacional para miles de vecinos de la villa, ha pasado de ser un tesoro casi doméstico a un producto cada vez más conocido por visitantes. El auge turístico y la multiplicación de la oferta han generado un escenario en el que no siempre es fácil distinguir las versiones más fieles a la receta original.
Para poner orden, el protagonista de esta degustación seleccionó bollos de Arrese, Heladería Alaska, Martina de Zuricalday, Zuricalday (Getxo), Don Manuel, Leku-Ona (Mungia) y Labeko. En lugar de puntuarlos, elaboró una tier list con cuatro niveles con el fin de clasificar su calidad de forma clara y actual:
Bollo para turistas
Bollo normal
Bollo con Denominación de Origen (DOP)
Bollo nivel Dios


