IPM consolida su crecimiento en el mercado de la tornillería industrial
IPM, es una empresa familiar con sede en Vitoria, que se ha consolidado como distribuidora de tornillería industrial gracias a una estrategia basada en la diferenciación y el valor añadido. A día de hoy cuenta con una facturación anual de 3,5 millones de euros y una plantilla de 10 trabajadores, además de ello, la compañía ha logrado un crecimiento sostenido en los últimos años.
De negocio mayorista a proveedor industrial especializado
Fundada en 1988 por iniciativa familiar, IPM nació como empresa dedicada al comercio al por mayor de tornillería y elementos de fijación. Con el paso del tiempo, el negocio evolucionó desde un enfoque centrado en ferreterías y suministros industriales hacia clientes industriales que demandan soluciones más específicas, llegando a sus actuales instalaciones en el año 2000.
Actualmente, entre el 60% y el 70% de la facturación procede de clientes industriales, mientras que las ferreterías y los suministros industriales representan entre el 30% y el 40% restante.
El embolsado como clave de diferenciación
Uno de los pilares del modelo de negocio de IPM es el embolsado de tornillería industrial, un servicio que permite a sus clientes reducir tiempos de montaje y optimizar recursos. La inversión en maquinaria especializada, con adquisiciones en 2004 y 2022, ha sido clave para reforzar esta línea de actividad.
Crecimiento y nuevos mercados como objetivos estratégicos
IPM importa producto de mercados asiáticos y gestiona internamente el almacenamiento y la distribución desde sus instalaciones en el polígono industrial de Jundiz.
Entre sus principales retos se encuentran la ampliación de la cartera de clientes y la entrada en nuevos sectores, manteniendo la rentabilidad en un contexto de elevados costes logísticos y fuerte competencia a nivel local.
