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Tipos de corrosión en metales, desde la corrosión uniforme a la galvánica y cómo combatirlas

La corrosión es la principal causa de degradación de los metales. Conocer los tipos de corrosión y sus mecanismos es fundamental para aplicar la solución de protección adecuada en cada caso, especialmente en entornos tan exigentes como el marino.

Los tipos de corrosión que afectan a los metales se producen en presencia de soluciones acuosas o electrolitos y se manifiestan de formas muy distintas según el entorno, el material y las condiciones de exposición. Lejos de ser un fenómeno único, cada tipo de corrosión exige una respuesta técnica específica y conocerlos es el primer paso para prevenirlos.

Corrosión uniforme, la más extendida

Es la forma más común dentro de los tipos de corrosión y se caracteriza por una reacción electroquímica que se produce de manera homogénea en toda la superficie expuesta del metal. Con el tiempo, provoca un adelgazamiento progresivo que puede derivar en la falla del material. Aunque es la más predecible, no por ello es menos peligrosa si no se gestiona a tiempo. Puede prevenirse o reducirse mediante la selección de materiales adecuados, el uso de recubrimientos protectores, la aplicación de inhibidores o la protección catódica.

Corrosión localizada, cuando el ataque se concentra

A diferencia de la corrosión uniforme, este tipo de corrosión se produce en zonas concretas de la superficie metálica, lo que la hace más difícil de detectar y, en muchos casos, más peligrosa.

Corrosión intergranular

Este tipo de corrosión microscópica ataca preferentemente los límites de grano de la estructura metálica, mientras la matriz interior permanece relativamente intacta. El resultado es un debilitamiento progresivo del material, con pérdida de resistencia mecánica y riesgo de desintegración de la aleación.

Corrosión galvánica

Entre los tipos de corrosión más relevantes en el sector naval, la corrosión galvánica se produce cuando dos metales de distinto potencial electroquímico entran en contacto eléctrico dentro de un medio conductor o corrosivo. Este contacto genera un flujo de electrones que acelera la corrosión del metal más anódico mientras protege al metal catódico.

Este principio es precisamente la base de la protección catódica mediante ánodos de zinc, aluminio o magnesio

Corrosión por picaduras

Es un tipo de corrosión altamente localizada que genera pequeños orificios en la superficie del metal. Para que una cavidad se considere una picadura, su profundidad debe ser igual o mayor que su diámetro. Se produce especialmente en metales y aleaciones pasivas expuestos a iones agresivos como cloruro, bromuro o yoduro. Su carácter puntual la hace especialmente difícil de detectar a simple vista, lo que agrava sus consecuencias estructurales.

Corrosión por erosión

Se origina cuando un fluido en movimiento desgasta la superficie metálica a velocidades superiores a un umbral crítico. La velocidad del fluido influye directamente en el grado de deterioro, ya que puede eliminar tanto las capas protectoras como el propio material metálico.

Corrosión por hendiduras

Este tipo de corrosión aparece en espacios estrechos o confinados donde el líquido puede ingresar pero su circulación es limitada, favoreciendo la acumulación de agentes corrosivos. Es habitual en uniones traslapadas, conexiones entre tubos o placas de intercambiadores de calor. La protección catódica puede ayudar a prevenirla manteniendo el potencial del material por debajo del umbral crítico.

Los ánodos de zinc como respuesta a los tipos de corrosión marina

Frente a la mayoría de los tipos de corrosión en entornos marinos, la protección catódica mediante ánodos de zinc, aluminio o magnesio constituye la solución más contrastada y eficaz del sector. Los ánodos de zinc son la referencia en aguas de mar de conductividad estándar, ampliamente especificados por astilleros y armadores bajo normativas internacionales como DNV RP B401 y US MIL-A-18001K. Los de aluminio ofrecen mayor rendimiento en aguas profundas o de alta conductividad, mientras que los de magnesio resultan más eficaces en aguas dulces o de baja conductividad.

Para quienes quieran profundizar en estas soluciones y conocer de primera mano los últimos avances en protección catódica frente a los distintos tipos de corrosión, Navalia 2026 que se celebrará en Vigo del 19 al 21 de mayo será una cita ineludible. Desde Zineti estaremos presentes con un espacio propio donde abordar, junto a profesionales del sector naval, los retos técnicos que plantea la corrosión y las mejores estrategias para combatirla.

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